Y no es que sea muy aficionada a este tipo de mercadillos, pero con la intención de hacerme con una pequeña colección de libros de cocina, antiguos o al menos que tengan unos años, he ido como os digo en algunas ocasiones.
En cuanto a los libros, la receta de hoy está sacada de uno de ellos, Diccionario de Cocina, de la editorial Bruguera.
Se trata de una edición de 1972, la quinta concretamente, la primera es de 1965, y lo conseguí por la maravillosa cantidad de cincuenta céntimos, como ves, regalado casi.
Está muy poco estropeado, y se ve que algún niño lo había pintado con lápiz verde en algunas hojas, pero que se ha quitado sin problemas.
Y qué decir del contenido, el libro es una pasada, está ordenado como si de un diccionario gastronómico se tratase, pero añadiendo recetas a algunos de las palabras.
Bueno y yo me fui a la M queriendo hacer unas magdalenas, me topé con esta receta "Magdalenas Aragonesas" ¡¡ y casi nos ponemos a cantar jota de ricas que estaban!!
No busques en estas magdalenas el sabor de las típicas de limón, o de las que puedas comprar, no, para nada. Estas magdalenas saben a lo que nosotros hemos llamado "dulce antiguo" esos dulces que comíamos hace años recién salidos del horno o panadería del barrio, o a esos que hacían las abuelas.
¡A por ellas!
Ingredientes:
150 g de harina
150 g de miel
75 g de mantequilla sin sal
2 huevos
1 cd sopera de agua de azahar
1 ct de levadura química (la receta no la pide)
Batir las claras a punto de nieve y reservar.
Batir las yemas con la miel y añadir cuando estén bien mezclados la mantequilla y el agua de azahar.
Se va añadiendo poco a poco la harina (con la levadura) mezclado todo con suavidad.
Por último se incorporan las claras con cuidado.
Se reparten en los moldes y se hornean 35 minutos con el horno precalentado a 180º.
Se sacan y enfrían
en una rejilla.









